sábado, 3 de diciembre de 2016

Beautiful - Cap. 1


"Quizá si no me hubiese acercado en ese momento, solo quizás, no habría arruinado nuestras vidas" - Jong In.



Cap. 1:


Kyung Soo había despertado de nuevo de un salto y con un grito, su frente llena de sudor y sus manos sosteniendo fuertemente las sábanas indicaban que las pesadillas habían vuelto. Apenas oír ese grito se levantó tan rápido como pudo y corrió a abrazarlo, su cuerpo temblaba al igual que el suyo, sabía que el muchacho no podía recordar todo con claridad y que jamás lo condenaría pero ¿cómo podría el mismo limpiarse de lo que había pasado ya hace más de un año?.

- Todo ésta bien Soo -dijo pasando una de sus manos por entre los cabellos húmedos de quien tenía en brazos.

El muchacho no respondía a sus actos y es que no podía hacerlo, después de sus pesadillas sólo lloraba en silencio, lágrimas brotaban de sus ojos sin entender muy bien el por qué.
Jong In lo pegó a su pecho y lo abrazó fuerte, no tanto como si quisiera protegerlo de algún mal sino que él mismo se sentía culpable y sólo quería desaparecer ese sentimiento. Cuando sintió su camiseta mojada por todas las lágrimas que había derramado Soo en ella lo despegó y tomó de las mejillas para hablarle suavemente.

- Soo, todo ésta bien -dijo manteniéndose fuerte aunque por dentro el también quería llorar.

El pequeño de ojos grandes sólo asintió y limpiándose todos los restos de lágrimas en los ojos con las mangas de su ropa, se acostó de nuevo. Jong In por su lado se sentó a un lado de la cama y espero a que el muchacho se durmiera para él también ir a dormir.
No supo cuando ni como pero también se había quedado dormido, se había acostado a un lado del pequeño de piel pálida, pronto su mente, como si quisiera recordarle que era culpable, volvió a ver ese día.

Hace más de un año...

- Soy Do Kyung Soo...-se había presentado amablemente en la clase de Jong In, todos los estudiantes le prestaban atención absoluta y es que había sido elegido como presidente de la secundaria y no sólo eso, también era reconocido por sus habilidades para muchas cosas como para cocina, no es que todos los muchachos les gustará aquello pero fue el primer joven varón que inició en los talleres de cocina de la secundaria lo que hizo que otros jóvenes varones ya no se avergonzaran de querer participar en ese club, también era conocido por tener una voz hermosa que daba alegría a las flores del jardín o eso era lo que decían todas las chicas que lo habían oído cantar, también era inteligente, bueno en todas las materias, sin duda era un estudiante modelo que se había ganado respeto de todos sus compañeros de forma limpia y sin ayuda de sus padres o apellido y es que la familia Do era una familia muy adinerada, era conocida en muchos países de Asia por sus tantas empresas, era distinguida por su buen ojo para la pintura, se decía que la familia Do había comprado pinturas carísimas de artistas reconocidos para adornar su casa y demás...claro que las personas no podían dar fe de eso, sólo eran dichos.
Kyung Soo se había ganado todo por si mismo, incluso se decía que después de que cruzará la Universidad se haría cargo de todas las empresas familiares y es que no había alguien mejor que Do Kyung Soo.
Jong In era un año menor al presidente del prestigiado colegio, a diferencia de Soo, Jong In era de familia de bajos recursos, no le llamaba la atención el arte o cosas así, saliendo del colegio tenía planeado ser un bailarín de fama reconocida o al menos eso soñaba, era despreocupado y muy flojo en ocaciones, su forma de ingresar a ese colegio siempre había sido misteriosa, incluso él mismo no lo sabía bien, pero fuese lo que fuese su padre había logrado hacerlo.
Aquel muchacho de ojos grandes era la promesa del colegio, el orgullo más grande, Jong In sin quererlo fue guardando mucho respeto por el joven de estatura pequeña, que a pesar de ser bajito era respetado.
No lo sabía bien pero por alguna razón terminaba chocando con él en todas partes, si salía del salón ahí estaba Soo hablando con un regente del colegio, si salía al patio ahí estaba Soo leyendo un libro, si salía fuera del colegio ahí estaba Soo esperando por su auto particular para llevarlo a casa, no había lugar donde no encontrará a Soo, tanta coincidencia hizo pensar a Jong In que quizá era el destino quien lo estaba dirigiendo a él, quizá aprender de aquel muchacho podría mejorar su vida, mejorar su futuro, aprendería a ser un líder en el mañana y después de tantos encuentros creyó que ya era momento de acercarse a él ya que antes sólo se había dedicarlo a observarlo y a admirarlo.
Ese día, saliendo de clases se había propuesto a hablar con el joven Soo, lo había buscado por todo el colegio sin éxito, ya cansado y con ganas de irse camino a la salida saludando a sus compañero que al parecer practicarían básquet antes de irse, fue invitado por ellos pero amablemente los rechazó, aún así sus amigos seguían insistiendo lanzandole el balón para que de una vez cediera pero Jong In se las devolvía con una sonrisa, aún con sus amigos gritando, pidiendo unirseles siguió caminando a la salida, volviendo a chocar con quien había estado buscando anteriormente: Do Kyung Soo.
Sonrió para si porque al fin se acercaría a la promesa del colegio, avanzó hacia él cerca a la acera y antes de que pudiera tocar el hombro del muchacho con su mano para llamar su atención y este  volteara a verlo, algo lo golpeó tan fuerte que hizo que empujara al joven Do hacia la avenida, cayó al suelo ardiéndole las palmas por el impacto pero más grande fue el impacto que sufrió después al ver el cuerpo de aquel chico a media calle tendido metros más allá envuelto en un charco de sangre con un auto huyendo a lo lejos, un balón de basquet rodando la calle y con varias personas rodeandolo y apuntandolo a él como el culpable.
Al oír de alguien que el joven que yacía tendido en el charco de sangre había muerto su cuerpo se heló y cayó desmayado por la impresión.
Al despertar miró a los alrededores no haciéndosele conocido el lugar y es que lo habían llevado a un hospital después del desmayo, en una fracción de segundo recordó todo lo que había ocurrido, se desespero, salió rápidamente de aquella cama caminando a la puerta quizá en un intento por huir, se quedó estático al oír un ruido, un gemido de dolor que provenía de una cama contigua, volteó de inmediato por el susto encontrándose con la persona que creía muerta: Do Kyung Soo.
El muchacho se encontraba en cama con aparatos conectados a sus brazos, su ropa había sido cambiada por una bata blanca, no había sangre en su rostro pero si marcas rojas y cortaduras que de seguro dejarían marca en su blanca y fina piel, en ese momento Jong In se mordió la mano intentando no llorar, no gritar por la situación que lo envolvía, quizá si no se le habría acercado en ese momento no habría ocurrido aquello, se sentía culpable por el accidente que aquel chico había tenido. Se acercó a paso lento hasta quedar a un costado de la cama, lo miró detenidamente y miró también todas aquellas máquinas que tenía conectadas, comenzó a llorar, desconsoladamente tomanlo de la mano que estaba cerca a él, estaba frío, lloró en voz alta hasta que lo vio abrir los ojos.
Se calló al instante así como pararon sus lágrimas de salir, los ojos de aquel chico lo miraban de manera confusa pero amable ¿acaso no sabía lo que estaba ocurriendo?, pronto Jong In sintió como la mano de aquel chico también lo sostenía, hizo más presión en el agarre pues tenía que explicarle al presidente del colegio que estaba pasando pero cuando aspiro aire para hablar fue interrumpido por la melódica voz de quien permanecía acostado.
- Soy Do Kyung Soo -dijo con una voz suave y melódica.
Ya no aguantaba más así que más lágrimas empezaron a brotar de sus ojos haciendosele un nudo en la garganta más no imposible para hablar.

- Kim Jong In -pronunció para luego sollozar.



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